9.9.10

Sin camara.

Esta semana ha sido trágica. Me gustaría cancelarla, pero como no se puede me meto la mascara de “positive-girl” y trato de tomar lo mejor de cada cosa. Estoy tratando de cambiar mi forma de pensar pero sobretodo de ver el mundo. Si vivimos constantemente pensando en lo mal que nos va no logramos ver lo bueno que la vida nos regala. Últimamente pienso demasiado en ese concepto y comienzo a ver los frutos.

El lunes entregamos la cámara a la oficina de reparación, tiene un engranaje roto por lo que a veces el objetivo que trae integrado no se cierra. Nos paso que la última vez que fuimos a la playa la condenada no se cerraba y yo con miedo a romperla o algo la deje así hasta el otro día que la llevamos donde un amigo fotógrafo que logro cerrarla y emitió el veredicto. Engranaje roto. Estuve deprimida por 2 horas, quizás más, “me quede sin cámara” en eso pensaba constantemente hasta que un gusanito en la cabeza me dijo “al menos tiene garantía no?” abrí los ojos y decidí ver lo positivo de todo.

La cámara no es lo único que ha ido mal esta semana, pero no vale la pena contarlo. Confió en que la próxima será mejor.

V. se va el 17 rumbo a Creta por 6 meses, me siento por un lado muy feliz por él, por el otro muy triste por nosotros. Lo extraño ya y el está igual o peor que yo, la diferencia es que yo no le hago ver que estoy triste, el en cambio viene como un cachorrito cada 2 por 3 me abraza y me dice “Come devo fare? Mi manchi gia’!”, yo me hago la dura y lo lleno de palabras bonitas.

En fin, nada más que contar. El 20 tengo examen, pero tratare de pasar por aquí más seguido. Tengo algo en la cabeza que quiero hacer pero aun tengo que ver cómo.